Cuando el año pasado se nos encomendo crear nuestra propia empresa de diseño, estaba claro que el bautizo seria algo complicado. Sabia que debia contener algo particular que me distinguiera e identificara, algo propio, solo mio, y recorde muchos diseñadores que rescatan sus nombres o apellidos para denominar sus empresas. A partir de esta situacion recorde un modo particular en que un profesor tenia escrito mi apellido en el libro de clases, eran solo dos signos; unas ondas que semejaba un "mar" y un signo "igual". Este juego tenia lo ludico que queria impregnar en mi identidad, lo apropie y
(Leer más)

Comentarios recientes
hace 3 meses